El presente volumen recoge la Declaración de Independencia que firmaron el 4 de julio de 1776 las trece colonias norteamericanas hartas del maltrato constante y de la brutal exacción fiscal que les infligía la lejana Corona británica; y la Constitución que doce años después se dieron para establecer el primer gobierno realmente limitado y sometido al Derecho en la Historia humana moderna. El tercer gran documento fundacional de los Estados Unidos de América es la conocida como “carta de derechos”, que es en realidad el conjunto de las diez primeras enmiendas al texto constitucional de 1787, aún vigente y completado mediante otras diecisiete enmiendas posteriores que también forman parte de este libro.
El experimento estadounidense ha sido durante dos siglos y medio objeto de infinidad de análisis y reflexiones, y no cabe duda de que su ejemplo ha cosechado réplicas de todo tipo y en todas partes del mundo. Los Estados Unidos fueron, como proyecto de gobernanza política, hijos del Liberalismo ilustrado y al mismo tiempo impulsores de ese mismo sistema de ideas para el resto de la humanidad. Elementos esenciales de ese proyecto fueron la limitación del Estado, la separación entre sus poderes y los contrapesos de poder —los famosos checks and balances— que los padres fundadores del nuevo país supieron establecer. La sociedad que así emergió fue la más libre de su tiempo, pues logró acabar con la jerarquía social por nacimiento, el oscurantismo místico y la intervención estatal en la economía y la cultura que aún asolaban a la metrópoli y al resto de países del Viejo Continente.






